El proyecto de un nuevo relleno sanitario es un tema al que ninguna autoridad municipal se quisiera enfrentar y no por los estudios y permisos que esto conlleva sino por el conflicto social que se pudiese generar al designar su ubicación y peor aun cuando actores políticos intervienen.
Esta situación es la que se vive actualmente en los municipios de Doctor Mora y San Luis de la Paz en donde ambos buscan un nuevo sitio de disposición final, sin embargo, suena aún más complicada para los doctormorenses.
En el primero de los casos, el gobierno emanado de la 4T inició su gestión con el compromiso principal de tener un lugar propio donde almacenar sus residuos sólidos, algo que no pudo lograr el PAN en tres gobiernos consecutivos.
No obstante, conforme fueron pasando los meses y ante la intervención de varios actores políticos el proyecto se fue alejando cada vez más a pesar de contar con predios aprobados por el estado para su ejecución.
Lo cierto es que mientras el gobierno encabezado por Edgar Javier Reséndiz Jacobo se las ingenia para llevar a cabo el proyecto, los doctormorenses no tienen dónde tirar la basura que generan diariamente.
Mientras tanto en el municipio ludovicense, aunque en este caso sí se cuenta con un lugar donde tirar la basura, la idea de tener un nuevo sitio de disposición final con una vida útil de varias décadas se está esfumando por el rechazo social que se ha iniciado.
En ese caso el proyecto ya está siendo analizado por la opinión pública, situación contraria a Doctor Mora que viven con el temor de un escándalo mediático por el rechazo social.
En San Luis los estudios van muy avanzados y aunque aún falta la revisión y aprobación de las autoridades ambientales del Estado, algunos habitantes de las 11 comunidades aledañas a San Pedro, donde se propone construir el relleno, ya se pronunciaron en contra de que se construya ahí.
Ciudadanos instalaron mantas alusivas al rechazo de la propuesta de llevar a cabo el sitio de disposición final en la comunidad de San Pedro e incluso los habitantes de las comunidades aledañas han emprendido una serie de reuniones para tratar de hacer fuerza.
Incluso se ha dicho que en próximas fechas otras comunidades del municipio vecino de Dolores Hidalgo también alzaran la voz para rechazar el relleno sanitario en esta zona.

Ante este panorama, hay otro aspecto que los alcaldes de los municipios en mención están midiendo y por lo que manejan con pincitas el tema: el político-electoral.
Es conocido que tanto Edgar Javier Reséndiz Jacobo como Luis Gerardo Sánchez tienen la idea de mantenerse vigentes en cargos públicos y el buscar aterrizar estos proyectos sin lugar a dudas su imagen se vería afectada con miras a los comicios del 2024. Ninguno se ha atrevido a agarrar como bandera este proyecto para llevarlo a cabo.
Por esta situación y por los tantos requisitos y estudios que ameritan un relleno sanitario hoy se puede decir que el municipio de Doctor Mora tiene una década sin tener un sitio de disposición final, mientras que San Luis mantiene más de 20 años almacenando sus residuos en el Tiradero Municipal del Sagrado Corazón de Jesús.
Resulta claro decir que mientras los alcaldes se deciden entrarle de lleno a la construcción de un relleno sanitario, algo se les va a ocurrir para cumplir su periodo de gobierno sin importar que estos curitas a la larga resulten más costosos que el ejecutar un proyecto integral.
Municipios como Victoria, Santa Catrina, Tierra Blanca, Xichú y Atarjea quizás cuenten con un lugar donde almacenar sus residuos sólidos, sin embargo, su problemática radica en que la vida útil de los sitios de disposición final se reduce cada día por el deficiente manejo que le dan. Por lo que se espera que en un par de años más municipios de la región noreste se sumen a la lista de ciudades que no tienen dónde tirar su basura.
Es por ello que mientras los alcaldes en funciones se las ingenian para buscar una salida menos costosa electoralmente hablando, las cuadrillas de recolección de basura siguen haciendo malabares con los residuos sólidos que se general diariamente.













































